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Anki: qué es, cómo funciona y cuánto cuesta

Anki es un programa de tarjetas de memoria que usa repetición espaciada: te muestra cada tarjeta justo antes de que se te olvide. Es gratuito en ordenador y en Android, y de pago en iPhone, donde AnkiMobile Flashcards cuesta 29,99 € en un único pago que financia el desarrollo del proyecto.
La repetición espaciada no nace con las aplicaciones móviles. Viene de la psicología del aprendizaje del siglo XIX y de los programas SuperMemo de los años ochenta, que convirtieron en algoritmo una observación simple: el olvido es predecible, así que el repaso puede programarse. Anki es el heredero libre de esa idea. Hoy analizamos qué es, cómo funciona, cuánto cuesta y por qué en iPhone hay que pagar. Vamos a ello.
Cada tarjeta tiene un anverso con una pregunta y un reverso con la respuesta. Hasta ahí, papel. Lo que cambia es la máquina que decide cuándo reaparece cada tarjeta: si algo te sale con soltura, lo aparta semanas o meses; si fallas, vuelve enseguida. Dedicas el tiempo al material que se te resiste y casi nada al que ya dominas.
El ecosistema tiene cuatro piezas que comparten la misma colección: el programa de escritorio (software libre, versión 26.08.1, para Windows 10 y posteriores, macOS 13 y posteriores y Linux), AnkiDroid en Android, AnkiMobile en iOS y AnkiWeb en el navegador.
Una advertencia del propio equipo en la ficha oficial de AnkiMobile: han aparecido apps que usan la palabra «Anki» en su nombre sin relación con el proyecto. No son compatibles con el ecosistema, ofrecen menos funciones y cobran suscripciones caras.
| Versión | Plataforma | Precio verificado hoy | Quién la mantiene | Crear y editar mazos | Funciona sin conexión |
|---|---|---|---|---|---|
| Anki (escritorio) | Windows 10+, macOS 13+, Linux | Gratis (versión 26.08.1) | Ankitects, el equipo del proyecto | Sí, es donde más cómodo resulta | Sí |
| AnkiDroid | Android | Gratis, sin anuncios ni compras en la ficha de Google Play | AnkiDroid Open Source Team, un equipo de la comunidad | Sí | Sí |
| AnkiMobile Flashcards | iPhone y iPad (iOS 15.2 o superior) | 29,99 €, pago único (App Store España) | Anki Software LLC, el desarrollador principal de Anki | Sí | Sí |
| AnkiWeb | Navegador, cualquier sistema | Gratis con cuenta | Ankitects | Edición básica; los mazos compartidos no se añaden directamente | No, requiere conexión |
La respuesta la da el propio proyecto. En la web oficial se indica que AnkiMobile es la app oficial de iOS y que todas sus compras ayudan a financiar el desarrollo de Anki. La ficha de la App Store lo amplía: las ventas de esta app sostienen el desarrollo de la versión de ordenador y de la móvil, y por eso tiene precio de aplicación de escritorio.
Es decir, el escritorio gratuito y AnkiWeb se pagan con las compras de la app de iPhone. No hay anuncios, ni suscripción, ni funciones bajo llave. La versión publicada hoy en la App Store de España es la 25.09, del 8 de septiembre de 2025, y requiere iOS 15.2 o posterior.
No hay truco. AnkiDroid es una aplicación distinta, hecha por un equipo distinto: en Google Play su desarrollador figura como AnkiDroid Open Source Team, un grupo de colaboradores de la comunidad, no el autor del programa de escritorio. Se financia con donaciones.
Su ficha, actualizada el 4 de mayo de 2026 con la versión 2.24.0, acumula más de 10 millones de descargas y un 4,8 sobre 164 mil reseñas. No muestra las etiquetas de «Contiene anuncios» ni de «Compras en la aplicación» que Google añade cuando una app las tiene. Se instala desde Google Play o desde F-Droid, y desde ningún otro sitio.
Anki programa los repasos con un algoritmo. Durante años ese algoritmo fue SM-2, una adaptación del método de SuperMemo que ajusta el intervalo según la facilidad con la que respondes. Desde la versión 23.10 el proyecto integró FSRS, siglas de Free Spaced Repetition Scheduler. El manual oficial lo define como una alternativa al heredado SM-2 que determina con más precisión cuánta información es probable que olvides, de manera que puedes recordar más material en el mismo tiempo de estudio.
Conviene ser exacto en un punto que muchos artículos redondean: el manual vigente sigue describiendo FSRS como una opción que se activa al final de las opciones del mazo. Si tu instalación ya lo trae activado, mejor; si no, son dos clics. Lo documentado con claridad:
La estructura tiene tres niveles. Una tarjeta es un par de pregunta y respuesta. Un mazo agrupa tarjetas de un tema, para estudiar una parte en vez de todo a la vez. La colección es todo tu material junto. El camino más corto para arrancar:
Ves la pregunta, la piensas y muestras la respuesta. Entonces Anki te pide que califiques tu recuerdo con cuatro botones, y de ahí sale la fecha del próximo repaso:
La calificación no es una nota académica, es información para el algoritmo. Ser sincero al pulsar es lo que hace que el sistema funcione.
La mayoría de los abandonos se explican por tres decisiones tomadas en la primera semana.
Uno: descargar un mazo gigante sin filtrar. Es tentador bajarse las 8.000 tarjetas de un temario completo y empezar el lunes. El resultado es una avalancha de tarjetas nuevas que en dos semanas se convierte en una montaña de repasos pendientes. Si partes de un mazo ajeno, ábrelo, borra lo que no entra en tu examen y limita las tarjetas nuevas diarias a una cifra sostenible.
Dos: meter un párrafo entero en una tarjeta. Una tarjeta que pregunta «explica el artículo 103 de la Constitución» no se puede calificar con honestidad: siempre recordarás una parte y olvidarás otra. Cada tarjeta debe contener un dato que se recuerde o no, sin término medio. Un artículo largo se parte en seis tarjetas pequeñas. Más trabajo al crearlas, mucho menos al estudiarlas.
Tres: abandonar cuando se acumulan los atrasos. Un fin de semana fuera, una semana mala, y al volver hay 600 tarjetas esperando. La reacción natural es cerrar la app. La solución no es hacer las 600: es dejar de introducir tarjetas nuevas hasta ponerte al día y bajar el límite diario de repasos, como recomienda la propia documentación.
Anki tiene un repositorio público de mazos creados por usuarios. Se accede desde el botón «Obtener mazos compartidos», al final de la lista de mazos, o desde la web del proyecto: se descarga un paquete y se importa.
Ahora la parte honesta, que además está escrita en el manual oficial. Los hace gente que aprende ese material fuera de Anki y que anota solo los puntos que le interesan, sin contexto ni explicaciones porque ellos ya entienden la materia. Quien se los descarga encuentra tarjetas difíciles a las que les falta justo eso. Nadie revisa esos mazos ni comprueba que sus datos estén al día.
Sirven bien para listas de hechos cerrados: capitales, banderas, vocabulario. Para materias que exigen comprender antes de memorizar, el manual es tajante: crear tu propio mazo es la forma más eficaz de aprender un tema complejo, y cita la vieja regla de SuperMemo, no memorices lo que no entiendes.
Si preparas un proceso selectivo, ese matiz es todo. Anki cubre la capa memorística del temario, la legislación y las definiciones, y ahí no tiene rival, pero no sustituye a leer el temario ni a resolver supuestos. Encaja como una pieza más junto al resto de aplicaciones para preparar una oposición desde el móvil.
AnkiWeb es el servicio que mantiene tu colección sincronizada entre dispositivos y permite estudiar desde el navegador. Es gratuito y solo hay que registrar una cuenta. Se activa con el botón de sincronizar: a partir de ahí creas tarjetas en el ordenador y las repasas en el móvil sin mover archivos a mano. Sincroniza también sonidos e imágenes, aunque no detecta los cambios internos de un archivo ya existente.
Dos límites que conviene conocer:
Anki no es una app amable. La interfaz es funcional y anticuada, y las opciones de mazo tienen decenas de parámetros con nombres técnicos. El manual recomienda pasar unas semanas con los valores por defecto antes de tocar nada, y avisa de que los errores de configuración reducen la eficacia del programa. No hay tutorial guiado, ni rachas, ni insignias, ni nada que te empuje a volver mañana salvo tu disciplina. A cambio ofrece control total sobre el material, un algoritmo abierto y una colección tuya y exportable.
Si buscas empezar hoy sin leer un manual, hay opciones más suaves. Quizlet sigue viva y su descarga es gratuita en la App Store de España, con versión 10.46 publicada el 3 de agosto de 2026, y su enfoque de tarjetas y juegos es más inmediato, aunque rinde peor en colecciones grandes. También hay aplicaciones de inteligencia artificial para estudiar que generan cuestionarios a partir de un documento, dentro del catálogo general de aplicaciones para estudiar en Android.
Una recomendación de método: las tarjetas salen mejor a partir de apuntes propios ya ordenados. Si esa parte la tienes floja, empieza por las aplicaciones para tomar apuntes. En idiomas el orden es el mismo: primero exposición real con aplicaciones para aprender idiomas y luego Anki para fijar vocabulario.
En ordenador y en Android, sí. El programa de escritorio para Windows, macOS y Linux es gratuito y de código abierto, y AnkiDroid también lo es. En iPhone y iPad no: AnkiMobile Flashcards cuesta 29,99 € en la App Store de España, en un único pago sin suscripción.
Porque es la vía con la que se financia el proyecto. El equipo lo dice en su web y en la ficha de la App Store: las ventas de la app de iOS sostienen el desarrollo de la versión de ordenador y de la móvil, y por eso tiene precio de aplicación de escritorio. No hay anuncios ni funciones de pago añadidas.
Un equipo de la comunidad, distinto del autor del programa de escritorio. En Google Play figura como AnkiDroid Open Source Team y se financia con donaciones. Su ficha, actualizada el 4 de mayo de 2026, no muestra las etiquetas de «Contiene anuncios» ni de «Compras en la aplicación». Se instala desde Google Play o desde F-Droid.
No, AnkiWeb es gratuito y solo pide registrar una cuenta. Tiene dos límites documentados: un tope de tamaño por envío de sincronización, que el manual cifra en 100 MB, y el borrado de los datos alojados si no accedes ni sincronizas durante seis meses. Lo guardado en tu móvil u ordenador no se toca.
Sirve para la parte memorística: temario, legislación, fechas y definiciones. No sustituye a leer el temario ni a resolver supuestos prácticos. Funciona mucho mejor con tarjetas hechas por ti a partir de tus apuntes que con mazos ajenos descargados sin filtrar, porque nadie revisa la calidad de esos mazos compartidos.