Tractive: precio, cómo funciona y qué datos comparte
Apps para envejecer la cara: FaceApp y alternativas

FaceApp sigue siendo la referencia para envejecer una cara y continúa publicada en Google Play y App Store España, ahora bajo FaceApp Technology Limited. Se descarga gratis y sus compras internas, todas llamadas FaceApp PRO, van de 7,00 € a 90,00 €. Junto a ella siguen vivas AgingBooth, Envejéceme y FaceLab.
La mayoría de listas sobre este tema se escribieron entre 2018 y 2020, cuando el filtro de vejez estaba en todas partes, y siguen nombrando aplicaciones que ya no se pueden instalar. Hemos revisado una por una las fichas oficiales de Google Play España y de la App Store española. Estas son las que quedan en pie, con su editor actual y su precio real. Fíjate en la columna de plataforma, porque varias ya no están en las dos tiendas.
| App | Plataforma | Editor que figura hoy | Precio real |
|---|---|---|---|
| FaceApp | Android e iOS | FaceApp Technology Limited | Descarga gratis. Compras «FaceApp PRO» de 7,00 € a 90,00 € en la ficha española |
| AgingBooth | Solo iOS (retirada de Google Play) | PiVi & Co | Gratis |
| Envejéceme | Solo Android | AppTornado | Gratis, con anuncios y compras en la aplicación |
| FaceLab | Android e iOS | Lyrebird Studio | Gratis, con anuncios y compras en la aplicación |
| Remini | Android e iOS | Bending Spoons | Gratis, con anuncios y compras en la aplicación |
Una advertencia sobre los precios antes de seguir. En las fichas de Google Play verás muchas veces «Compras en la aplicación» con un rango que llega hasta 40,99 € por artículo. Ese número no es el precio de la app ni el de su suscripción: es el tramo superior del rango que Google muestra por defecto. Los importes que citamos salen del apartado de compras internas de la App Store española, que sí los desglosa.
FaceApp es la app que dio nombre a toda esta categoría, y es la que casi todo el mundo busca. Merece que te contemos las tres cosas que han cambiado desde que se escribió la versión anterior de este artículo: quién está detrás, cuánto cuesta y qué hace con la imagen que le subes.
El artículo original decía que la había desarrollado un estudio llamado Wireless en 2017. Eso ya no describe la situación. En la ficha de Google Play España el editor que aparece es FaceApp Technology Ltd, y en la App Store española el vendedor es FaceApp Technology Limited. Sus propios términos de uso, actualizados el 4 de noviembre de 2024, identifican a FaceApp Technology Limited con dirección de contacto legal en Limassol (Chipre) y declaran que el acuerdo se rige por las leyes de la República de Chipre. Sigue siendo la misma app y el mismo producto, pero la empresa que responde por ella no es la de 2017.
La descarga es gratuita en las dos tiendas. Lo que se paga es FaceApp PRO, y aquí hay un dato que casi nadie da: la ficha española de la App Store lista nueve artículos de compra, todos con ese mismo nombre, con importes de 7,00 €, 22,00 €, 35,00 €, 60,00 € y 90,00 €. Esa horquilla corresponde a distintos periodos de suscripción y a la opción de pago único, así que el precio que te encuentres dependerá de la oferta que la app te muestre al abrirla. Antes de aceptar, mira el periodo asociado al importe en la pantalla de compra de tu tienda, porque la diferencia entre el tramo bajo y el alto es de más de ochenta euros.
En julio de 2019 FaceApp volvió a ponerse de moda con el filtro de vejez y, a la vez, se convirtió en un asunto político. El 18 de julio de 2019 el entonces líder de la minoría del Senado de Estados Unidos envió una carta al FBI y a la Comisión Federal de Comercio pidiendo que revisaran la aplicación, por dos motivos: que el desarrollador operaba desde Rusia y que las condiciones de uso, tal como estaban redactadas entonces, concedían a la empresa una licencia muy amplia sobre las fotos subidas. La petición la recogieron ese mismo día CNBC y The Washington Post.
Conviene poner ese episodio en su sitio. No hubo una filtración demostrada de fotos ni una sanción posterior que podamos citar, y mucho del ruido de aquellos días mezclaba el debate legítimo sobre las condiciones con afirmaciones que nadie llegó a probar. Lo que sí sigue siendo cierto es que la app no procesa la imagen en tu teléfono: la envía a un servidor.
Su política de privacidad, con fecha de última actualización del 4 de noviembre de 2024, es bastante explícita en este punto. Declara que la edición se hace en proveedores de nube de terceros, y nombra concretamente a Google Cloud Platform y Amazon Web Services. Dice también que a la nube solo viaja la foto o el vídeo que tú seleccionas para editar, no tu galería entera, que el archivo se almacena cifrado con una clave guardada en tu propio dispositivo y que puede permanecer en la nube «un máximo limitado de 24 a 48 horas», para que puedas volver sobre la última edición sin subirla otra vez. Añade que retiran los metadatos asociados a la imagen, incluida la geolocalización.
Los términos de uso matizan la parte de los derechos, y merece la pena leerlos con calma. Afirman que tú conservas todos los derechos sobre el contenido que subes, y a la vez le concedes a la empresa una licencia no exclusiva, sublicenciable, gratuita y de alcance mundial para usar, reproducir, cachear temporalmente, modificar y adaptar ese contenido. Es una redacción habitual en apps de edición, porque sin ella no podrían procesar la imagen, pero la palabra sublicenciable es la que conviene tener presente antes de subir la cara de otra persona sin preguntarle.
Nuestra recomendación no pasa por dejar de usarla. Sube fotos tuyas, no de menores ni de terceros, evita imágenes con documentos o matrículas de fondo y usa la opción de borrado de datos de sus ajustes cuando termines.
Todas las que siguen están comprobadas en tienda española y se instalan desde ahí. Si una web te ofrece una de estas apps «pro gratis» en un archivo suelto, ese archivo no es la app.
Es la veterana del grupo y la que peor ha envejecido en cuanto a distribución. Ya no está en Google Play España, pero sigue publicada en la App Store española, gratis y sin coste añadido, con PiVi & Co como vendedor. Su última versión en la ficha española es la 5.0.1, de julio de 2023, así que llevas tres años con el mismo motor. Funciona marcando a mano los puntos del rostro sobre una foto tuya y el resultado tiene ese aire caricaturesco de los filtros anteriores a la IA. Para reírse en grupo cumple. Para engañar a alguien, no.
El equivalente de Android, y el reverso exacto: solo está en Google Play, no en la App Store. La publica AppTornado y su ficha declara hoy anuncios y compras dentro de la aplicación, así que lo de «completamente gratuita» que circula en las listas antiguas se queda corto. El planteamiento es el de AgingBooth: eliges foto, marcas los rasgos y aplicas el efecto. Razonable si quieres el filtro clásico sin registrarte en nada.
Es la que más se acerca a lo que la gente espera hoy. La publica Lyrebird Studio, está en las dos tiendas españolas y su versión de iPhone se actualizó el 18 de agosto de 2026, lo que ya la distingue de las anteriores. Usa modelos de IA para cambiar la edad, el pelo y la barba de un retrato, con un acabado bastante más creíble que el de los filtros geométricos. Se descarga gratis, con anuncios y compras internas.
No es una app de envejecer, y por eso la ponemos al final con una advertencia. Remini, de Bending Spoons, está viva en las dos tiendas españolas y es gratuita con anuncios y compras; su función principal es mejorar fotos antiguas o borrosas. Entra aquí porque sus retratos generativos permiten verte en otras edades, que es hacia donde ha migrado buena parte de esta búsqueda. Se generan en servidor y suelen pedirte varias fotos tuyas, no una: si el reparo con FaceApp era que la imagen sale del móvil, aquí sale multiplicada.
Si lo que buscas en realidad no es un filtro de vejez sino retocar el retrato a fondo, tienes opciones mejores en nuestras selecciones de apps para editar fotos en Android y de apps para editar fotos en iPhone. Y si el interés está en la parte generativa, la recopilación de apps de inteligencia artificial cubre ese terreno con más detalle.
Cuatro de las aplicaciones que aparecían en la versión anterior de esta lista ya no se pueden instalar en España, y una quinta cambió de tienda.
Oldify era la recomendación estrella para iPhone. Hoy no aparece en la App Store española: la consulta directa a su identificador devuelve cero resultados y una búsqueda por su nombre en la tienda de España tampoco la encuentra. Cara Edad: ¡hazme viejo! y Fantastic Face devuelven un error de página no encontrada en Google Play España, comprobado dos veces para descartar un fallo puntual. Life Advisor: Autoevaluación tampoco aparece en la tienda española con ese nombre; lo único parecido es una app de predicción de bebés de otro editor, que no hace lo mismo. Al margen de que ya no exista, la descripción que arrastraba el artículo original (lectura de manos, análisis de personalidad, recomendaciones sobre estrés y problemas familiares) mezclaba entretenimiento con una promesa de acompañamiento psicológico que ninguna app de fotos puede sostener.
El caso de AgingBooth es distinto y más interesante: no ha muerto, ha cambiado de casa. Estuvo años siendo una recomendación de Android y hoy solo se puede instalar en iPhone. Si buscas su nombre en Google Play te saldrán clones con iconos parecidos, publicados por editores que no son PiVi & Co. No son la misma app, y no tenemos forma de saber qué hacen con tus fotos.
Cuando una app de este tipo desaparece de la tienda, lo que ocupa su hueco son imitaciones que aprovechan el nombre. Comprueba el editor en la ficha antes de instalar y desconfía si no coincide con el que has visto en tus fuentes.
Todas estas aplicaciones trabajan con lo mismo: tu cara, que es un dato biométrico y conviene tratarlo con más cuidado que la foto de un plato de comida. No hace falta renunciar a probarlas, basta con revisar cuatro cosas.
La primera es dónde se procesa la imagen. Los filtros clásicos como AgingBooth o Envejéceme aplican el efecto en el propio teléfono; las apps de IA generativa lo hacen casi siempre en servidor. La segunda es cuánto tiempo se queda allí: FaceApp lo dice con un número concreto, entre 24 y 48 horas, y esa transparencia es preferible a un texto vago. La tercera es de quién es la foto, porque subir la cara de otra persona a un servicio que se reserva una licencia sublicenciable no es un detalle menor, y con menores la respuesta es no. La cuarta es el precio: mira en la pantalla de compra si el importe es mensual, anual o único.
Queda un factor que no tiene que ver con la privacidad sino con el resultado. Estas apps funcionan mucho mejor con una foto frontal, bien iluminada y sin gafas de sol. Si tus retratos salen movidos, el filtro no lo va a arreglar: te servirá más nuestra guía de apps para selfies.
Sí. En agosto de 2026 sigue publicada en Google Play España y en la App Store española, con una versión de iPhone fechada el 14 de agosto de 2026. El editor que figura hoy es FaceApp Technology Limited, no el estudio que la lanzó en 2017.
Descargarla es gratis. Lo que se paga es FaceApp PRO, y la ficha de la App Store española lista importes de 7,00 €, 22,00 €, 35,00 €, 60,00 € y 90,00 € según el periodo de suscripción o la opción de pago único. El «40,99 €» que ves en Google Play no es el precio de la app: es el tope del rango de compras que Google muestra por defecto.
Su política de privacidad, actualizada el 4 de noviembre de 2024, declara que solo se envía a la nube la foto que tú seleccionas, que se procesa en servidores de Google Cloud Platform y Amazon Web Services, que se guarda cifrada y que puede permanecer allí entre 24 y 48 horas antes de eliminarse. La imagen sale de tu móvil, así que la decisión razonable es usar fotos tuyas y evitar subir las de terceros o las de menores.
El 18 de julio de 2019 el líder de la minoría del Senado de Estados Unidos pidió por carta al FBI y a la Comisión Federal de Comercio que revisaran la aplicación, por su origen ruso y por lo amplias que eran entonces sus condiciones de uso. No se demostró una filtración de fotos de usuarios ni consta una sanción posterior, pero el episodio dejó claro lo que sigue siendo cierto: la edición no ocurre en tu teléfono, sino en un servidor.
AgingBooth es gratuita y sin compras en la App Store española, aunque su última actualización es de julio de 2023 y ya no está en Google Play. En Android, Envejéceme se descarga gratis pero su ficha declara anuncios y compras dentro de la aplicación, así que gratis del todo, en el sentido de sin publicidad ni pasarela, hoy no queda prácticamente ninguna.
Porque ya no está publicada en la tienda española de Android: su ficha devuelve un error de página no encontrada. Sigue disponible solo para iPhone y iPad, publicada por PiVi & Co. Los resultados con nombre e icono parecidos que aparecen en Google Play son de otros editores y no son la misma aplicación.
Suelen dar un resultado más creíble, porque generan la piel y el pelo en lugar de deformar la foto original, y ahí FaceLab es la opción viva más cercana a lo que la gente espera. A cambio, casi todas procesan en servidor y algunas piden varias fotos tuyas para funcionar, de modo que ganas realismo y cedes más imágenes. Si te interesa este terreno, tenemos una guía sobre editar fotos con IA en WhatsApp que sigue la misma lógica.
Manuel Angel Pulido Ramos
hola quiero conocer gente maja