Mejores apps para Android: gratis e imprescindibles
Signal App: qué es y cómo funciona esta aplicación de mensajería privada

Signal es una aplicación de mensajería gratuita y sin ánimo de lucro, gestionada por la Signal Foundation. Sí, es segura: cifra de extremo a extremo todos los mensajes, llamadas y videollamadas con el protocolo Signal, el mismo que WhatsApp emplea para sus mensajes. Su diferencia está en que guarda muy pocos metadatos y no comercia con tus datos.


Signal es un servicio de mensajería instantánea comparable a WhatsApp o Telegram: envías mensajes, notas de voz, fotos, archivos y haces llamadas y videollamadas. Lo que la distingue no es lo que hace, sino cómo lo hace. Está construida sobre la privacidad como principio, no como añadido.
La app la mantiene la Signal Foundation, una organización sin ánimo de lucro creada en 2018 con una aportación inicial de Brian Acton, cofundador de WhatsApp que dejó la empresa tras su compra por Facebook. Signal no tiene accionistas que rentabilizar ni publicidad que vender, y se financia mediante donaciones. Su código es abierto, de modo que cualquier experto en seguridad puede revisarlo.
Para registrarte necesitas un número de teléfono. Es el único dato obligatorio. A partir de ahí, como veremos, puedes elegir que ese número no sea visible para el resto.
Signal incorpora hoy las funciones que esperarías de una app de mensajería moderna, todas bajo cifrado de extremo a extremo:
Es multiplataforma: funciona en Android, iPhone y iPad, y dispone de versión de escritorio para Windows, macOS y Linux vinculada a tu cuenta del móvil.

La seguridad de Signal no es marketing: descansa en el protocolo Signal, un sistema de cifrado de extremo a extremo de código abierto. Eso significa que el mensaje viaja cifrado desde que sale de tu dispositivo y solo se descifra en el del destinatario. Ni siquiera la propia Signal puede leer tus conversaciones.
El punto que más se malinterpreta es la diferencia entre contenido y metadatos. Cifrar el contenido (lo que escribes) es relativamente común. Lo difícil es minimizar los metadatos: con quién hablas, cuándo y cuánto. Aquí Signal es deliberadamente austera. Cuando ha recibido requerimientos judiciales, prácticamente lo único que ha podido aportar es la fecha de creación de la cuenta y la última conexión. No tiene más porque, por diseño, no lo guarda.
Conviene ser honesta también con los límites. Ningún cifrado protege frente a un dispositivo comprometido: si tu móvil u ordenador tiene malware (un keylogger, por ejemplo), puede registrar lo que tecleas antes de que se cifre. Mantén el sistema actualizado y usa el bloqueo de pantalla del propio teléfono como primera barrera.
Las tres apps presumen de seguridad, pero no cifran lo mismo ni por defecto. Esta es la comparación honesta:
| Signal | Telegram | ||
|---|---|---|---|
| Cifrado E2E por defecto | Sí, en todo (mensajes, llamadas, grupos) | Sí, en mensajes y llamadas | No: solo en los «chats secretos», que no son los normales |
| Dueño | Signal Foundation (sin ánimo de lucro) | Meta (Facebook) | Telegram FZ-LLC |
| Metadatos | Mínimos por diseño | Amplios; fluyen a Meta | Almacenados en sus servidores |
| Multiplataforma | Android, iPhone, Windows, Mac, Linux | Android, iPhone, web y escritorio | Android, iPhone, web y escritorio |
| Coste | Gratis, sin anuncios | Gratis, sin anuncios | Gratis, sin anuncios (planes Premium opcionales) |
La lectura es sencilla: Signal y WhatsApp comparten la base de cifrado para los mensajes, pero difieren en quién está detrás y cuántos datos rodean a esas conversaciones. Telegram, pese a su fama de «seguro», no cifra de extremo a extremo por defecto y nunca en sus grupos. Si quieres profundizar, tenemos un análisis dedicado de Telegram frente a WhatsApp y una guía sobre cómo se leen los mensajes cifrados de WhatsApp.
Poner Signal en marcha lleva un par de minutos y el proceso es casi idéntico en Android e iPhone.
Si no quieres compartir tu teléfono, ve a Ajustes > Privacidad > Número de teléfono y configura que nadie te encuentre por él. Después, crea un nombre de usuario en tu perfil: podrás dárselo a otras personas para que te escriban sin conocer tu número.
Signal no importa automáticamente tus chats de otras apps, porque están cifrados en sus propios sistemas. La «migración» real consiste en avisar a tus contactos para que se instalen Signal: dentro de la app, en el menú, encontrarás la opción Invitar amigos. Tus conversaciones empiezan de cero, pero a cambio nacen ya cifradas. Si vienes de organizar tu mensajería en otras plataformas, te pueden servir nuestras guías para programar mensajes en WhatsApp o conocer cómo funciona Telegram.
Sí. Signal es completamente gratuita, sin anuncios y sin compras dentro de la app. La mantiene la Signal Foundation, una organización sin ánimo de lucro que se financia con donaciones, por lo que no necesita comerciar con tus datos para sostenerse.
No para registrarte: el número es obligatorio y actúa como base de tu cuenta. Lo que sí puedes hacer es ocultarlo. Desde 2024 puedes crear un nombre de usuario y configurar que nadie te encuentre por tu número, de modo que tu teléfono no sea visible para el resto.
Para los mensajes, la base es la misma: ambas usan el protocolo Signal de cifrado de extremo a extremo. La diferencia está en el resto. Signal lo aplica a todo por defecto y guarda muy pocos metadatos, mientras que WhatsApp pertenece a Meta y recopila más información asociada a tus conversaciones.
En cifrado por defecto, sí. Signal cifra de extremo a extremo todas las conversaciones, incluidos los grupos. Telegram solo lo hace en sus «chats secretos», que no son los predeterminados, y nunca en los grupos, cuyos mensajes se almacenan en sus servidores.
Funciona en Android, iPhone y iPad, y tiene versión de escritorio para Windows, macOS y Linux. La versión de ordenador se vincula a la cuenta que ya tengas creada en el móvil.