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Mejores aplicaciones para historias de Instagram: ¡imprescindibles!

A lo largo de los años he probado casi todas las apps para historias de Instagram, y hoy quiero compartir contigo las que de verdad merecen un hueco en tu móvil. Si buscas plantillas, collages, tipografías bonitas y diseño cuidado, aquí tienes las que uso y recomiendo, con lo bueno y lo que le falta a cada una.
Cuando alguien me pregunta por «apps para historias de Instagram», casi siempre está buscando dos cosas muy distintas. Unos quieren espiar quién mira sus stories con esos famosos visores anónimos (te adelanto que de eso hablaremos poco y con pinzas), y otros, la mayoría, quieren que sus historias se vean profesionales sin tener ni idea de diseño. Este artículo va para los segundos.
He dedicado buena parte de mi trabajo a crear contenido para redes, y te aseguro que la diferencia entre una story cualquiera y una que engancha no está en la cámara del móvil, sino en la herramienta con la que la montas. Una buena plantilla, una tipografía con carácter y un collage bien resuelto cambian por completo cómo te perciben. Así que vamos al grano.


Antes de entrar en detalle con cada una, te dejo mi tabla de cabecera. La he armado pensando en para qué destaca realmente cada app, no en repetir lo que dicen sus webs.
| App | Gratis/Pago | Destaca en | Plataforma |
|---|---|---|---|
| Canva | Gratis con plan de pago | Plantillas y versatilidad total | iOS, Android y web |
| Unfold | Gratis con plan de pago | Estética minimalista y limpia | iOS y Android |
| Mojo | Gratis con plan de pago | Animaciones y texto en movimiento | iOS y Android |
| InShot | Gratis (con marca de agua) | Edición de vídeo y recorte | iOS y Android |
| StoryArt | Gratis con plan de pago | Volumen enorme de plantillas | iOS y Android |
| Adobe Express | Gratis con plan de pago | Tipografías y calidad de diseño | iOS, Android y web |
Todas tienen una versión gratuita utilizable de verdad, no un simple reclamo. Ahora te cuento mi experiencia con cada una.
Si tuviera que quedarme con una sola app, sería Canva, y creo que a estas alturas no sorprendo a nadie. La uso a diario y sigue siendo la más completa para montar historias desde cero o partiendo de plantilla.
Lo bueno: su biblioteca de plantillas para stories es inabarcable, y la mayoría son gratuitas. Arrastras, sueltas, cambias colores y textos, y en dos minutos tienes algo presentable. Funciona igual de bien en el móvil que en el ordenador, algo que agradezco cuando quiero trabajar con calma en pantalla grande. Los collages, los fondos y las tipografías dan mucho juego.
Lo que le falta: los elementos y fotos más vistosos suelen ser de pago (Canva Pro), y a veces cuesta distinguir a simple vista qué es gratis y qué no hasta que intentas descargar. Además, al ser tan versátil, puede abrumar si solo quieres algo rápido. Para quién es: para cualquiera que quiera una única herramienta que lo resuelva casi todo, desde principiantes hasta quien gestiona varias cuentas.
Por cierto, si lo tuyo son los montajes con varias fotos, te vendrá bien mi guía sobre cómo hacer un collage de fotos en las historias de Instagram, donde entro en más detalle con el paso a paso.

Unfold fue de las primeras que popularizó ese estilo de story tipo revista, con mucho espacio en blanco y una estética muy cuidada. Sigue siendo mi recomendación cuando busco algo sobrio y con buen gusto.
Lo bueno: sus plantillas tienen una coherencia estética preciosa. Si tu feed es minimalista y quieres que las historias mantengan esa línea, aquí la vas a encontrar sin esfuerzo. La versión gratuita incluye unas 25 plantillas y varias tipografías, suficiente para empezar.
Lo que le falta: para desbloquear el grueso del catálogo (más de 400 plantillas) necesitas la suscripción Unfold+. Y comparada con Canva, es mucho más limitada fuera de su terreno: no esperes de ella collages complejos ni edición avanzada. Para quién es: para perfiles que priorizan la estética limpia y coherente por encima de la potencia.
Las historias estáticas están bien, pero el movimiento capta la atención en ese scroll frenético. Para eso tiro de Mojo, que es mi favorita para animaciones y texto que aparece con estilo.
Lo bueno: sus plantillas animadas son de las mejores que he visto, y el texto en movimiento le da un aire profesional inmediato. Hay bastantes plantillas y efectos gratuitos, así que puedes probarla en serio sin pagar. Es ideal para anuncios, promociones o cualquier story que necesite un empujón visual.
Lo que le falta: las animaciones y estilos más llamativos están tras Mojo Pro, que cuesta 9,99 dólares al mes o 49,99 al año, con una prueba gratuita de 7 días. Si no vas a usar mucho el movimiento, quizá no compense. Para quién es: para creadores y pequeños negocios que quieren stories dinámicas sin abrir un editor de vídeo profesional.
Cuando la historia lleva vídeo, y cada vez llevan más, InShot es mi herramienta de confianza. No es tanto una app de plantillas como un editor de vídeo pensado para redes, y ahí es donde brilla.
Lo bueno: recorta, ajusta el formato vertical 9:16 al milímetro, añade música, texto, filtros y transiciones con una facilidad enorme. La versión gratuita es muy generosa y te deja hacer prácticamente todo.
Lo que le falta: el gran pero es que la versión gratuita añade una marca de agua de InShot a tus vídeos, y además verás publicidad. Para quitar ambas cosas hay que pasar por caja. Tampoco es su fuerte el diseño de plantillas bonitas: es una app de edición, no de maquetación. Para quién es: para quien publica muchas historias en vídeo y necesita recortar, montar y ajustar formato con soltura.
StoryArt es la app a la que acudo cuando quiero variedad pura y dura. Su catálogo es de los más grandes que existen, con miles de plantillas y muchísimas animadas.
Lo bueno: encontrarás plantillas para absolutamente cualquier ocasión, ambiente o estética, y no paran de añadir nuevas. Muchas son gratuitas, e incluye funciones simpáticas como banco de imágenes gratis integrado. Si te bloqueas ante la página en blanco, aquí siempre hay una idea de la que tirar.
Lo que le falta: tanta cantidad tiene su reverso, la calidad es irregular y hay que rebuscar para dar con las joyas. Las mejores plantillas y packs suelen ser premium, y la interfaz empuja bastante hacia la suscripción. Para quién es: para quien publica a diario y necesita un chorro constante de ideas y formatos sin complicarse.
Adobe Express es la apuesta de Adobe por la creación rápida y accesible, y ha ganado mucho peso. La recomiendo especialmente cuando la tipografía y el acabado importan de verdad.
Lo bueno: hereda el buen gusto tipográfico de Adobe, con fuentes y plantillas de calidad notable. El plan gratuito es sorprendentemente completo: incluye miles de plantillas, fotos de Adobe Stock e incluso un programador de contenido. Funciona en móvil y en web, igual que Canva.
Lo que le falta: las funciones más potentes, como las de inteligencia artificial de Firefly, las plantillas premium o los kits de marca, requieren el plan Premium. Y aunque ha mejorado muchísimo, su comunidad de plantillas todavía no es tan enorme como la de Canva. Para quién es: para quien valora un acabado pulido y tipografías cuidadas, y quiere una alternativa seria a Canva.
Seguramente hayas visto webs y apps que prometen ver historias de forma anónima, o incluso descubrir quién visita las tuyas. Quiero ser honesta contigo, porque llevo mucho tiempo en esto: no me fío de ellas, y te recomiendo cautela.
La mayoría de esos visores anónimos son de fiabilidad dudosa. Instagram no ofrece un dato oficial de «quién ve tus historias» más allá de la propia lista de espectadores, así que cualquier herramienta que prometa más de eso está, como mínimo, exagerando. Peor aún, muchas piden datos, instalación de apps raras o incluso tus credenciales, con el riesgo evidente para tu privacidad y la seguridad de tu cuenta. No son el foco de este artículo precisamente porque no las considero una recomendación responsable. Mi consejo: quédate con las herramientas oficiales y con las apps de creación de las que hemos hablado.
Si me pides que resuma años de pruebas en una frase: empieza por Canva y no le des más vueltas. Cubre el 90 % de lo que vas a necesitar y es gratis para empezar. Cuando quieras movimiento, súmale Mojo; si trabajas mucho con vídeo, InShot; y si tu estilo es minimalista, Unfold te va a encantar.
Y recuerda que la mejor app no hace milagros sola. Si de verdad quieres crecer, combínala con buenas ideas y hábitos. Aquí te dejo dos lecturas que suelen ir de la mano de todo esto: cómo reordenar tu feed de Instagram para que todo respire una estética coherente, y algunas ideas para conseguir más seguidores en Instagram sin trucos raros. Y si quieres darle una vuelta creativa a tus historias, te gustará aprender a cambiar el fondo de una historia de Instagram.
La propia app de Instagram incluye herramientas de edición: texto, stickers, música, filtros, GIF y algunas plantillas de layout para collages. Son suficientes para lo básico, pero para plantillas elaboradas, tipografías especiales o animaciones se quedan cortas. Ahí es donde entran apps externas como Canva, Mojo o Adobe Express, que te dan un acabado mucho más profesional.
Tienes dos caminos. El rápido es usar la opción de «Layout» que trae la propia app de Instagram al crear una historia, que te deja combinar varias fotos en cuadrículas prediseñadas. El camino con más control es montar el collage en Canva o StoryArt, donde eliges tú la disposición, los márgenes y el fondo, y luego lo subes como historia. El segundo método da resultados mucho más personalizados.
En general, no me fío de ellos y te recomiendo evitarlos. Muchos son de fiabilidad dudosa, prometen datos que Instagram no facilita oficialmente y con frecuencia piden información personal o incluso tus credenciales de acceso, lo que pone en riesgo tu privacidad y la seguridad de tu cuenta. Para ver quién mira tus historias, quédate con la lista oficial de espectadores que ofrece la propia app.
Para mí, Canva es la mejor opción gratuita, porque su plan sin coste ya te permite crear historias muy completas con plantillas, tipografías y collages. Adobe Express es una alternativa gratuita igual de sólida, sobre todo si valoras la tipografía. Y si buscas vídeo, InShot en su versión gratis hace mucho, aunque añade una marca de agua que solo se quita pagando.
Una historia de Instagram usa el formato vertical de 1080 x 1920 píxeles, con una relación de aspecto de 9:16. Es el mismo tamaño para historias en foto o en vídeo. Casi todas las apps que he mencionado ya traen ese lienzo predefinido, así que no tendrás que calcular nada: eliges «Instagram Story» y trabajas sobre las medidas correctas.
No necesariamente. Con las versiones gratuitas de Canva o Adobe Express puedes crear historias estupendas sin gastar un euro. Los planes de pago tienen sentido si quieres eliminar marcas de agua, acceder a plantillas premium, usar kits de marca o funciones de animación avanzadas. Mi consejo es empezar gratis y solo suscribirte cuando notes que una función concreta te hace falta de verdad.
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