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Preparar un móvil Android para vender: guía paso a paso

Antes de vender tu Android tienes que hacer una copia de seguridad, transferir lo que quieras al móvil nuevo, cerrar sesión y quitar la cuenta de Google, retirar SIM y microSD y, solo al final, restablecer de fábrica. El orden importa: si formateas con la cuenta puesta, el comprador queda bloqueado por la protección antirrobo.
Vender el móvil viejo es la forma más rápida de rebajar el precio del nuevo, pero hay un paso que casi todo el mundo hace mal: formatear el teléfono con la cuenta de Google todavía dentro. El resultado es que el comprador enciende el móvil, llega a la pantalla de bienvenida y le pide una cuenta de Google que no es la suya. No puede pasar de ahí. Ese candado se llama Factory Reset Protection y es la razón por la que en esta guía insistimos tanto en el orden de los pasos.
Te contamos qué hacer, en qué secuencia y por qué, con las rutas de menú verificadas para Android puro, Samsung y Xiaomi. La idea es que salgas con dos cosas: tus datos a salvo en el móvil nuevo y un teléfono limpio que arranca sin bloqueos para quien lo compre.
El Factory Reset Protection (FRP), o protección de restablecimiento de fábrica, es una medida antirrobo que Android incorpora desde la versión 5.1. Se activa sola en cuanto tienes una cuenta de Google añadida y un bloqueo de pantalla puesto. A partir de ese momento, el teléfono queda vinculado a esa cuenta a nivel de sistema.
La lógica es sencilla y buena para ti como dueño: si te roban el móvil y el ladrón lo formatea, al reiniciar el teléfono pedirá la cuenta de Google que había antes. Sin esa cuenta, el aparato no sirve. El problema aparece cuando eres tú quien vende: si restableces de fábrica sin haber quitado antes tu cuenta, el móvil seguirá pidiéndola después del borrado, y el comprador no la tiene.
Por eso el orden no es un capricho. Quitar la cuenta de Google desde Ajustes desactiva el FRP de forma ordenada. Cuando después formatees, el teléfono no quedará atado a nadie y arrancará directo al asistente de bienvenida, listo para configurarse como nuevo. Si lo haces al revés, la única vía legítima para desbloquearlo es volver a introducir tu cuenta original, así que tendrías que pedirle al comprador que te devuelva el teléfono o darle tus credenciales, algo que no deberías hacer nunca.
Conviene dejar clara una cosa: no existe ningún método casero fiable ni legal para saltarse el FRP en un móvil ajeno. Las herramientas de bypass y de flasheo que circulan por internet son terreno resbaladizo, cuando no directamente fraudulento. La solución correcta pasa siempre por la cuenta del dueño legítimo. De ahí que preparar bien la venta desde el principio te ahorre todos esos líos.
Antes de entrar en detalle, este es el recorrido completo. Sigue los pasos de arriba abajo sin saltarte ninguno.
| Paso | Qué haces | Por qué |
|---|---|---|
| 1. Copia de seguridad | Guardas contactos, fotos, apps y ajustes en tu cuenta de Google y Google Fotos | Para no perder nada al borrar el teléfono |
| 2. Transferir al móvil nuevo | Pasas datos con la herramienta de configuración o la copia de Google | Empiezas en el nuevo justo donde lo dejaste |
| 3. Quitar la cuenta de Google | Cierras sesión y eliminas la cuenta desde Ajustes | Desactiva el FRP y evita bloquear al comprador |
| 4. Quitar cuenta de Samsung/Xiaomi/Mi | Cierras sesión en la cuenta del fabricante y desvinculas apps | Desactiva el bloqueo de activación propio de la marca |
| 5. Sacar SIM y microSD | Retiras la tarjeta física con el extractor de la bandeja | Tu número y tus archivos no viajan con el móvil |
| 6. Restablecer de fábrica | Borras todos los datos desde Ajustes | Deja el teléfono limpio y cifrado para el nuevo dueño |
| 7. Comprobaciones finales | Verificas arranque, IMEI y «Encontrar mi dispositivo» | Confirmas que la venta será limpia y sin sorpresas |
Todo empieza aquí, y es el paso que más disgustos evita. Android hace copias de seguridad automáticas en tu cuenta de Google, pero merece la pena forzar una copia reciente antes de tocar nada.
Ve a Ajustes, busca Google y entra en Copia de seguridad. Verás qué se está guardando: datos de aplicaciones, historial de llamadas, contactos, ajustes del dispositivo y SMS. Pulsa en «Hacer copia de seguridad ahora» para que la última versión quede subida. Esta copia se apoya en el espacio de Google One asociado a tu cuenta, así que revisa que te queda hueco.
Las fotos y los vídeos van por su lado. Abre Google Fotos, entra en tu perfil y comprueba que la copia de seguridad esté activada y al día. Cuando ponga «Copia de seguridad completada», tus recuerdos ya están a salvo en la nube y podrás recuperarlos desde cualquier dispositivo. Si tienes archivos sueltos importantes, documentos o descargas, súbelos a Google Drive o pásalos al ordenador por cable.
Si quieres profundizar en las distintas formas de guardar tu información, tienes el detalle en nuestra guía sobre cómo hacer una copia de seguridad en Android.
Con la copia hecha, este paso es casi automático. Al encender el teléfono nuevo por primera vez, el asistente de configuración te ofrece copiar los datos de tu móvil anterior. Puedes hacerlo con un cable entre los dos aparatos o restaurando desde la copia de Google que acabas de generar.
Si tu móvil nuevo ya estaba configurado, no pasa nada: casi todo lo importante viaja solo cuando inicias sesión con la misma cuenta de Google. Contactos, calendario, fotos y la mayoría de apps aparecen sincronizadas en cuestión de minutos. Lo que no viaja por defecto son las conversaciones de WhatsApp y de algunas apps de mensajería, que tienen su propia copia de seguridad interna, así que actívala antes de dejar el móvil viejo.
Tómate tu tiempo en este punto y verifica en el móvil nuevo que está todo: fotos, chats, contactos y las apps que usas a diario. Solo cuando confirmes que no falta nada, sigue adelante con el borrado del antiguo.
Este es el paso crítico, el que evita el bloqueo. Y va antes de formatear, nunca después.
Entra en Ajustes y busca Cuentas (en algunos móviles aparece como «Cuentas y copia de seguridad» o «Usuarios y cuentas»). Toca tu cuenta de Google y pulsa en «Quitar cuenta» o «Eliminar cuenta». El teléfono te pedirá el PIN, el patrón o la contraseña para confirmar. Al hacerlo, desvinculas el dispositivo de tu cuenta y desactivas el FRP.
Si tienes varias cuentas de Google en el móvil, quítalas todas. Con que quede una asociada, el teléfono seguirá pidiéndola tras el reseteo. Una vez fuera, ya no habrá ninguna cuenta que reclame el asistente de bienvenida.
Ten presente un detalle importante sobre las copias: si en el móvil nuevo ya has restaurado tu información, quitar la cuenta del antiguo no afecta a esos datos. Pero si eliminas la cuenta y no habías restaurado todavía en ningún sitio, revisa antes que la copia esté completa. El proceso de quitar la cuenta está explicado paso a paso en cómo quitar la cuenta de Google del móvil.
Google no es el único que pone candados. Samsung, Xiaomi y otras marcas tienen su propia cuenta con un bloqueo de activación parecido al FRP. Si no cierras sesión, el comprador podría toparse con una pantalla que pide la cuenta del fabricante después del reseteo.
En un Samsung, ve a Ajustes, toca tu nombre arriba del todo para entrar en tu cuenta Samsung y elige «Cerrar sesión». Confirma con la contraseña. Comprueba también que tienes desactivado el servicio de localización de la marca antes de salir.
En un Xiaomi, Redmi o POCO con HyperOS, entra en Ajustes, abre «Mi cuenta» (Mi Account), pulsa «Cerrar sesión» e introduce la contraseña de la cuenta Mi para confirmar. Si dejas la sesión abierta, el bloqueo de activación de Xiaomi se disparará tras el borrado y pedirá esa contraseña.
Aprovecha para desvincular apps que tengan verificación en dos pasos o límite de dispositivos, como algunas de banca, y cierra sesión en tiendas y servicios de pago que hubieras configurado. Cuanto más limpio dejes el terreno, menos sorpresas para quien compre.
Un paso físico y rápido que se olvida con facilidad. Usa el extractor metálico que venía en la caja, o un clip, para abrir la bandeja lateral y retira la tarjeta SIM. Tu número de teléfono no debe irse con el aparato. Si usas una eSIM, bórrala desde Ajustes, en la sección de conexiones o red móvil.
Si tenías una tarjeta microSD para ampliar el almacenamiento, sácala también. Aunque hagas el borrado de fábrica, conviene retirarla porque suele guardar fotos y descargas, y es tuya. Antes, comprueba que no dejas en ella nada que quieras conservar.
Ahora sí, con las cuentas fuera y las tarjetas retiradas, toca el borrado. Aquí conviene una aclaración que tranquiliza: en los móviles Android modernos el almacenamiento va cifrado por defecto. Eso significa que tus datos están guardados de forma ilegible sin la clave del dispositivo, y el restablecimiento de fábrica elimina esa clave. En la práctica, un reseteo de fábrica en un teléfono cifrado borra tu información personal de manera segura, sin que haga falta software especial de borrado.
Las rutas cambian un poco según la marca. Estas son las verificadas.
| Sistema | Ruta para restablecer de fábrica |
|---|---|
| Android puro (Pixel y similares) | Ajustes > Sistema > Opciones de restablecimiento > Borrar todos los datos (restablecer datos de fábrica) |
| Samsung (One UI) | Ajustes > Administración general > Restablecer > Restablecer datos de fábrica |
| Xiaomi, Redmi y POCO (HyperOS) | Ajustes > Sobre el teléfono > Restablecer de fábrica > Borrar todos los datos |
En los tres casos, el sistema te muestra un resumen de lo que se va a eliminar y te pide el PIN o la contraseña para confirmar. Léelo, acepta y deja que el proceso termine. El móvil se reiniciará y tardará unos minutos en completar el borrado. Si quieres el desglose completo con capturas y variantes, lo tienes en la guía de cómo formatear un móvil Android.
Un último repaso separa una venta tranquila de una reclamación. Con el teléfono ya borrado, verifica tres cosas.
Primero, enciéndelo y confirma que arranca directo al asistente de bienvenida, ese que pide idioma, wifi y una cuenta de Google nueva. Si llega hasta ahí sin pedir tu cuenta anterior, el FRP está desactivado y el móvil quedará listo para el comprador.
Segundo, comprueba que el IMEI no está bloqueado ni reportado como robado. Puedes marcar *#06# para ver el número y consultarlo. Un IMEI limpio da confianza y evita que el comprador se lleve un aparato que la operadora podría bloquear. Si no sabes dónde mirar, te lo explicamos en cómo saber el número IMEI.
Tercero, entra desde otro dispositivo o desde el ordenador en «Encontrar mi dispositivo» de Google, localiza el teléfono que vendes y elimínalo de la lista de aparatos vinculados a tu cuenta. Así te aseguras de que no queda ningún rastro tuyo asociado al móvil.
Con estos tres puntos confirmados, ya puedes fotografiar el teléfono y publicarlo. Si aún no sabes dónde, tenemos una selección de apps para vender cosas que te ayudará a cerrar la venta.
El teléfono queda protegido por el Factory Reset Protection. Tras el borrado, el asistente de bienvenida pedirá la cuenta de Google que había antes, y el comprador no podrá pasar de esa pantalla. La única forma legítima de desbloquearlo es volver a introducir tu cuenta original, así que tendrías que recuperar el teléfono o resolverlo con el comprador. Por eso hay que quitar la cuenta antes de formatear.
Sí. En los móviles Android modernos el almacenamiento va cifrado, y el reseteo de fábrica elimina la clave que descifra esos datos. Sin esa clave, la información queda inservible. En la práctica, un restablecimiento de fábrica en un teléfono cifrado borra tus datos personales de forma segura, sin necesidad de programas adicionales.
Conviene hacerlo. Estas marcas tienen su propio bloqueo de activación, independiente del de Google. Si dejas la sesión abierta, el móvil pedirá la cuenta del fabricante después del reseteo y el comprador se quedará bloqueado. Cierra sesión en tu cuenta Samsung o en tu cuenta Mi antes de formatear.
Sí, siempre que hicieras la copia de seguridad primero. Tus contactos, fotos y ajustes quedan guardados en tu cuenta de Google y en Google Fotos. Al iniciar sesión con la misma cuenta en el móvil nuevo, se sincronizan solos. Por eso el primer paso de la guía es la copia, antes de tocar nada más.
No deberías recurrir a ellas. Las herramientas de bypass de FRP y de flasheo se asocian a la reventa de dispositivos robados y no son fiables. Para un móvil que vendes tú, no hacen falta: basta con quitar tu cuenta antes de formatear. Si un teléfono queda bloqueado, la vía correcta es siempre la cuenta original de su dueño legítimo.