Copia de seguridad cifrada del iPhone en el ordenador
Mi móvil no reconoce la tarjeta SIM: qué hacer paso a paso

Si tu móvil dice que no hay tarjeta SIM, lo primero es saber si tu línea es física o eSIM, porque las soluciones no se parecen en nada. Después vas descartando por orden: apagar el teléfono, modo avión, revisar la bandeja, probar otra SIM y, si nada cambia, hablar con tu operador.
Si te ha aparecido de golpe, sin haber tocado nada, y encima estabas a mitad de una llamada o esperando un código, entiendo el susto. Antes de ponerte a desmontar el teléfono, te voy a contar qué está pasando por dentro, porque saberlo te ahorra la mitad de los pasos.
Ese aviso no dice que tu tarjeta esté rota. Dice algo más humilde: el módem ha buscado una línea con la que identificarse ante la red y no ha encontrado ninguna. Puede ser porque no la lee físicamente, sí, pero también porque el perfil digital está desactivado, porque el operador dio de baja la línea o porque llevas el modo avión puesto desde el vuelo de la semana pasada. Cada fabricante lo redacta a su manera: en iPhone verás avisos del tipo SIM no válida o No hay tarjeta SIM, y en Android Google lo describe como el nombre del operador en gris junto al mensaje de que no hay ninguna tarjeta. Son etiquetas distintas para el mismo silencio.
Aquí está la mitad del problema hoy, y es justo la parte que casi ningún artículo te cuenta. Si tu línea es una eSIM, ese perfil digital que se descarga en el móvil, no hay tarjeta que sacar ni bandeja que revisar, y puedes pasarte veinte minutos con un clip en la mano sin avanzar nada. Empieza por identificar qué tienes:
Un detalle que conviene tener presente antes de que llegue el problema: la eSIM no viaja dentro de una bandeja, así que al estrenar teléfono hay que trasladar el perfil al móvil nuevo. Muchos avisos de línea ausente aparecen justo por esto.
Voy a empezar explicándote el orden, porque el orden importa más que los pasos. Se trata de ir de lo que tarda diez segundos a lo que implica una visita a la tienda. Si un paso te soluciona el problema, paras: no hace falta hacerlos todos.
Parece la típica recomendación de manual, pero hay un matiz que Google deja por escrito en su ayuda de problemas de red móvil: pide apagar el teléfono y avisa expresamente de que no selecciones reiniciar, esperando unos 30 segundos antes de encenderlo. Un apagado completo obliga al módem a arrancar de cero y registrarse otra vez en la red, cosa que un reinicio rápido a veces no hace. Apple también sitúa el reinicio entre los primeros pasos de su artículo sobre este error.
Diez segundos y resuelve más casos de los que parece. Enciéndelo, cuenta hasta cinco y apágalo: con eso fuerzas al teléfono a soltar la red y buscarla de nuevo. Google lo incluye en su lista de comprobaciones y sitúa el interruptor en los ajustes de redes e internet. En iPhone, Apple lo documenta en el centro de control, el panel que se despliega desde la esquina de la pantalla. Y sí, comprueba que no lo tenías puesto ya, que pasa constantemente.
Este paso solo tiene sentido si tu línea es de plástico. Saca la bandeja con la herramienta de la caja o con un clip y fíjate en tres cosas: que la tarjeta esté bien asentada en su hueco y no montada de lado, que los contactos dorados no tengan polvo ni marcas, y que el plástico no esté doblado, arañado en la zona del chip ni deformado por haberlo recortado en su día para adaptarlo a otro formato. Ese último caso es más habitual de lo que crees y suele acabar en duplicado.
Para limpiar, un paño seco y nada más: sin alcohol, sin abrasivos y sin soplar directamente encima. Cuando la vuelvas a meter, el teléfono te pedirá el PIN. Si alguna vez te has liado con él, te dejo mi guía sobre cómo cambiar el PIN de la tarjeta SIM.
De todos los pasos de esta guía, este es el que más información te da y el que casi nadie hace. Separa el fallo de la tarjeta del fallo del teléfono, y va en dos direcciones.
Por un lado, mete tu SIM en otro móvil: si allí funciona, tu tarjeta está viva y el problema vive en tu teléfono. Google recomienda exactamente esto cuando dispones de un segundo terminal. Por otro lado, y esta es la variante que sugiere Apple, prueba otra SIM en tu móvil: puedes pedirlo en la tienda de tu operador, que tienen tarjetas de prueba. Si esa otra sí da señal, el lector funciona y el problema está en tu línea, lo cual te ahorra el servicio técnico y te manda directo a atención al cliente.
Con eSIM no hay tarjeta que intercambiar, así que la comprobación pasa por ver si el perfil sigue instalado y activo en el menú de líneas, y por preguntar al operador si sigue vigente.
Si el problema apareció justo después de una actualización o de un viaje al extranjero, es probable que la culpa esté en la configuración y no en el hardware. En Android, Google documenta el camino por los ajustes, la sección de sistema y las opciones de restablecimiento, donde hay una opción específica para restablecer los ajustes de red móvil. En iPhone existe una equivalente dentro del apartado de restablecer, al que se llega desde los ajustes generales, en la sección de transferir o restablecer el iPhone.
Te aviso de lo que implica: pierdes las contraseñas de Wi-Fi y los emparejamientos de Bluetooth, aunque no las fotos ni los contactos. Antes de llegar aquí, mira también si tienes la línea desactivada por accidente: en los móviles con dos líneas es facilísimo dejar una apagada sin darte cuenta, y en Android se controla desde el apartado de red móvil, con un interruptor para usar o no cada SIM.
Localiza tu caso en la primera columna y ve directo a la última. Es la forma más rápida de no perder el tiempo con pasos que no van contigo.
| Síntoma | Causa probable | Qué comprobar |
|---|---|---|
| Apareció de repente sin tocar nada, con SIM física | Contacto flojo por un golpe o por el calor | Apaga del todo, saca y vuelve a colocar la bandeja, comprueba que la tarjeta no baila |
| Apareció después de actualizar el sistema | Ajustes de red en mal estado | Modo avión y, si sigue, restablecer los ajustes de red móvil |
| Va y viene: unas veces hay señal y otras no | Lector con holgura o chip desgastado | Prueba cruzada con otra tarjeta; si falla con las dos, es del teléfono |
| El móvil no tiene ranura o nunca metiste tarjeta | Es una eSIM: los pasos físicos no aplican | Revisa en el menú de líneas si el perfil sigue instalado y activo |
| Pasó justo al estrenar teléfono | La eSIM no se transfirió al móvil nuevo | Vuelve a instalar el perfil o pide al operador que lo reemita |
| Dice que la SIM no se admite con una tarjeta de otra compañía | Terminal ligado a un operador | En iPhone, el bloqueo de operador aparece en la información del dispositivo, dentro de los ajustes generales |
| Ocurrió durante o después de una portabilidad | La línea antigua ya está de baja y la nueva sin activar | Llama al operador de destino: no hay nada que arreglar en el móvil |
| Llevaba meses guardada en un cajón y ahora no va | Línea caducada por inactividad | Atención al cliente: casi siempre acaba en duplicado de SIM |
Esta es la parte que la mayoría de guías se salta y que, en bastantes casos, es la respuesta real. Ninguna limpieza de contactos va a resucitar una línea dada de baja en el sistema de tu compañía. Si te reconoces en alguno de estos escenarios, deja el clip y coge el teléfono (otro, claro).
Cuando llames, ten a mano el número de la línea, el titular del contrato y, si te lo piden, el identificador del teléfono: puedes consultarlo con mi guía de cómo saber el IMEI de tu móvil, que agiliza bastante la gestión.
Si has hecho la prueba cruzada y una segunda tarjeta tampoco da señal en tu teléfono, mientras que la tuya sí funciona en otro móvil, el diagnóstico está claro: el lector de SIM o el módem tienen algo. Eso no se arregla desde los ajustes.
Antes de pagar nada, mira la fecha de compra. En España, los bienes adquiridos a partir del 1 de enero de 2022 tienen tres años de garantía legal frente al vendedor. Si tu móvil entra en ese plazo y el fallo no viene de un golpe ni de un mojado, la reparación te corresponde sin coste: ve con la factura y menciona que ya has probado con otra tarjeta. Y si acabas cambiando de teléfono, échale un ojo a la guía de cómo cambiar de tarjeta SIM sin perder tus datos para que la mudanza no te cueste las fotos.
Te lo digo con cariño, porque cuando uno se queda sin línea entra la desesperación y los foros están llenos de atajos que empeoran las cosas.
No instales aplicaciones que prometen «reparar la SIM» o «arreglar el lector»: ninguna app puede tocar el hardware del módem desde el sistema, así que lo único que hacen es enseñarte publicidad y pedirte permisos que no necesitan. No toques el IMEI, tampoco. Consultarlo está perfectamente bien, y de hecho te lo he recomendado más arriba, pero modificarlo es ilegal y convierte un problema molesto en un teléfono inutilizable. Lo mismo vale para las guías de rootear o de instalar firmware por tu cuenta: no arreglan un lector sucio ni una línea de baja, y te dejan sin garantía. Y no busques quien te libere el móvil por fuera del operador, porque si el terminal está ligado a una compañía es esa compañía la que tiene que liberarlo, queda registrado y no te expone a nada.
Piensa primero en cómo contrataste la línea: si te dieron un plástico es física, y si te mandaron un código QR o la activaste desde la app del operador es eSIM. Para confirmarlo en Android, Google documenta que el identificador EID, el número que un teléfono necesita para usar una eSIM, aparece en la información del teléfono, dentro de la pantalla de estado de la SIM. En iPhone lo verás en la sección de datos móviles de los Ajustes, donde se listan todos tus planes.
Un paño seco sobre los contactos dorados es suficiente y es lo único seguro: el alcohol deja residuo, la goma de borrar araña el chapado y soplar deposita humedad dentro de la ranura. Y recuerda que si tu línea es una eSIM no hay absolutamente nada que limpiar, porque no existe tarjeta, así que estarías gastando el tiempo en el paso equivocado.
No. Las fotos, las aplicaciones y las conversaciones viven en la memoria del teléfono o en la nube, no en la tarjeta. Como mucho, si guardaste contactos en la propia SIM hace años, esos sí están ahí, aunque hoy casi todos los teléfonos los sincronizan con tu cuenta. Lo único que te pedirá el móvil al arrancar con la tarjeta puesta es el código PIN.
Tras varios intentos fallidos la tarjeta se bloquea y el teléfono te pedirá el código PUK, que venía impreso en el soporte de plástico donde llegó la SIM. Si no lo tienes, tu operador te lo facilita identificándote como titular, normalmente desde su área de cliente o por teléfono. No sigas probando combinaciones a ciegas: agotar también los intentos del PUK deja la tarjeta inservible y obliga a pedir un duplicado.
Ocurre y suele tener arreglo sencillo, porque una actualización puede dejar los ajustes de red en un estado inconsistente, sobre todo si el proceso se interrumpió. Empieza apagando el teléfono del todo y encendiéndolo pasados unos segundos, prueba después con el modo avión y, si sigue igual, restablece los ajustes de red móvil desde las opciones de restablecimiento del sistema. Ten a mano la contraseña del Wi-Fi, porque esa la vas a perder.
Normalmente que el teléfono está ligado a una compañía y has metido la tarjeta de otra. En iPhone, Apple explica que el estado aparece en la información del dispositivo, dentro de los ajustes generales, junto al bloqueo de operador: si el terminal está libre, ahí figura que no tiene restricción de SIM. La solución oficial es pedir la liberación a la compañía con la que compraste el móvil. La otra causa habitual es que la tarjeta nunca llegase a activarse, y eso también lo resuelve el operador.
Depende de la compañía y de si lo recoges en tienda o te lo envían, así que no te puedo dar un plazo único. Lo que sí conviene saber es que, mientras se activa el duplicado, tu línea antigua queda inutilizada, y eso incluye los códigos de verificación por SMS del banco o del correo. Si dependes de esos códigos, asegúrate de tener otro método de acceso configurado antes de pedir el cambio.