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Tarjeta sanitaria europea: cómo pedirla desde el móvil

La tarjeta sanitaria europea (TSE) acredita tu derecho a recibir asistencia sanitaria pública durante una estancia temporal en la Unión Europea, Islandia, Liechtenstein, Noruega, Suiza y Reino Unido. Se solicita gratis desde el móvil en la Seguridad Social, identificándote con Cl@ve, DNIe, certificado digital o SMS, y llega por correo a tu domicilio en menos de cinco días.
Te voy a contar cómo la pedí yo desde el sofá, con el móvil en la mano y sin pisar una oficina. Porque lo que le pasa a casi todo el mundo es esto: te acuerdas de la TSE tres días antes de coger el avión, buscas en Google, entras en una web con aspecto oficial y acabas pagando 25 euros por un trámite que no cuesta nada. Quédate conmigo, que esto se resuelve en cinco minutos.
Lo esencial
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Antes de tocar el móvil conviene entender qué tienes entre manos, porque aquí es donde nace la mayoría de los sustos.
La tarjeta sanitaria europea es un documento personal e intransferible. No es un seguro, no es una póliza y no te da barra libre médica. Lo que hace es acreditar que estás cubierto por la Seguridad Social española y que, mientras estés de estancia temporal en otro país del espacio europeo, tienes derecho a la asistencia sanitaria que resulte necesaria desde un punto de vista médico, en las mismas condiciones que un ciudadano de ese país.
Esa última frase es la clave. «En las mismas condiciones» significa que si en ese país los locales pagan una parte del coste, tú también la pagas. En bastantes sistemas sanitarios europeos existe un copago por urgencias, por consulta o por medicamentos. La TSE no lo elimina, lo que hace es evitar que te cobren la tarifa completa de paciente extranjero, que es otra liga.
Es válida para estancias temporales en los países de la Unión Europea, más Islandia, Liechtenstein, Noruega, Suiza y Reino Unido, que sigue en la lista oficial de la Seguridad Social pese al Brexit. Turismo, un viaje de trabajo, un Erasmus, unas semanas visitando a la familia. Lo que no cubre es el llamado turismo sanitario: si el motivo del desplazamiento es recibir un tratamiento médico concreto, la TSE no sirve y hay que tramitar otra autorización ante el INSS. Tampoco vale si trasladas tu residencia a otro país.
Cada miembro de la familia necesita la suya. Los niños también. No hay tarjeta familiar ni se puede usar la de otra persona, aunque sean pareja o hermanos.
El trámite está pensado para navegador, así que funciona igual en Android y en iPhone. No hace falta ordenador ni instalar nada.
Y ya está. La tarjeta se imprime y se envía a tu domicilio en un plazo que no supera los cinco días. No hay que ir a recogerla ni firmar nada.
Un apunte que ayuda: si algún día no encuentras la tarjeta física, puedes volver a entrar en ese mismo servicio con tu identificación digital y consultar la situación de tu TSE sin llamar a nadie.
Existe un salvavidas que mucha gente desconoce y que resuelve justo el caso del viaje inminente.
Si sales de viaje antes de que llegue la tarjeta física, puedes solicitar el certificado provisional sustitutorio (CPS). Es un documento en PDF que se emite en el acto, con los mismos efectos que la TSE, y que puedes llevar en el móvil o imprimir. Se pide en el mismo servicio de la Sede Electrónica, indicando el periodo de validez que necesitas, con un máximo de 90 días.
Lo interesante del CPS es que lo tienes en cuestión de minutos. Si mañana vuelas a Roma y la tarjeta sigue en el buzón de la Seguridad Social, el certificado te cubre exactamente igual ante un hospital público italiano. Llévalo descargado en el teléfono, no solo en un enlace, porque en un ambulatorio extranjero puede que no tengas cobertura ni wifi.
Sobre la renovación: cuando la tarjeta caduca no se renueva sola. Hay que volver a pedirla por el mismo camino y llega una nueva. La Seguridad Social permite tramitar la renovación hasta 60 días antes de la fecha de caducidad, así que yo me pongo un recordatorio en el calendario del móvil un mes antes. Desde entonces no he vuelto a llegar tarde.
Y ahora el aviso serio: la TSE y el CPS son gratuitos siempre. Circulan webs con dominios y diseños que imitan a la Administración y que cobran por «gestionar» el trámite. ¡No pagues ni un euro! El único canal oficial es la Sede Electrónica de la Seguridad Social, o presencialmente en un Centro de Atención e Información (CAISS) pidiendo cita.
La TSE tiene un perímetro muy concreto y fuera de él no hay nada. Solo alcanza a la asistencia médica necesaria en el sistema público del país donde estés; lo que quede fuera de esa definición corre de tu cuenta.
Si en Ámsterdam acabas en una clínica privada porque era la que tenías al lado, la factura es tuya. Si sufres un accidente grave en Alemania y hace falta traerte a España en un avión medicalizado, ese traslado no lo paga la TSE, y la factura de un vuelo así puede ser enorme. Los gastos de búsqueda y rescate en montaña tampoco entran.
| Situación | Tarjeta sanitaria europea | Seguro de viaje privado |
|---|---|---|
| Urgencia en hospital público | Sí, en las mismas condiciones que un residente | Sí, según póliza |
| Clínica o consulta privada | No | Sí, según póliza |
| Copago local (urgencias, recetas) | Lo pagas tú, igual que los residentes | Suele reembolsarse |
| Repatriación sanitaria a España | No | Habitualmente sí |
| Búsqueda y rescate | No | En pólizas de aventura o esquí |
| Cancelación de vuelo o equipaje perdido | No, no es un seguro | Sí, según cobertura contratada |
Mi criterio, después de unos cuantos viajes: la TSE es imprescindible y no cuesta nada, así que llévala siempre. El seguro de viaje es la capa de arriba, la que cubre el desastre gordo. Para una escapada de fin de semana a Lisboa quizá te baste con la tarjeta. Para un mes recorriendo Escandinavia con esquís, no.
Un truco práctico: guarda la TSE en la cartera del pasaporte y hazle una foto que dejes en tu galería o en una nota bloqueada. Si la pierdes en destino, tener el número a mano acelera mucho cualquier gestión.
¿Cuánto cuesta la tarjeta sanitaria europea?
Nada. Es un servicio gratuito de la Seguridad Social, tanto la primera solicitud como las renovaciones. Cualquier web que te cobre por tramitarla es un intermediario innecesario, así que evítalas y ve directamente a la Sede Electrónica.
¿Cuánto tarda en llegar la TSE a casa?
Una vez solicitada, se envía al domicilio que consta en la Seguridad Social en un plazo que no supera los cinco días. Por eso conviene revisar la dirección antes de confirmar la solicitud.
¿Cuánto tiempo es válida la tarjeta sanitaria europea?
Con carácter general, dos años. Hay excepciones: para residentes extranjeros no va más allá de la vigencia de su autorización de residencia, y para perceptores de prestaciones o personas sin recursos económicos la validez se ajusta a la duración de la prestación o a un máximo de 90 días.
¿En qué países sirve la tarjeta sanitaria europea?
En los países de la Unión Europea y también en Islandia, Liechtenstein, Noruega, Suiza y Reino Unido, siempre para estancias temporales y en centros del sistema público.
¿Puedo viajar si aún no me ha llegado la tarjeta?
Sí. Solicita el certificado provisional sustitutorio en la misma Sede Electrónica: se emite en el acto en PDF, tiene los mismos efectos que la TSE y una validez máxima de 90 días. Descárgalo en el móvil antes de salir.
¿La TSE cubre la repatriación o la sanidad privada?
No. La tarjeta solo da acceso a la asistencia sanitaria necesaria en proveedores del sistema público del país de destino. La repatriación, el rescate y la atención en clínicas privadas quedan fuera, y para eso hace falta un seguro de viaje.