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Cómo actualizar la Play Store

La Play Store se actualiza sola, en segundo plano y sin que tengas que hacer nada. Si quieres comprobarlo, abre la app, toca tu foto de perfil y entra en Ajustes, Información, Actualizar Play Store. Ahí verás si ya tienes la última versión o si la descarga está en marcha.
Google Play Store no es una aplicación cualquiera. Viene instalada con el sistema, forma parte del paquete de servicios que Google mantiene al margen de las actualizaciones del fabricante y se renueva por su cuenta, en segundo plano, sin avisarte y sin pedirte permiso. La documentación de Google sobre actualizaciones del sistema lo dice sin rodeos: los servicios del sistema actualizan el dispositivo de forma predeterminada con mejoras de seguridad, correcciones de errores y funciones nuevas, y en esa lista entran tanto la Play Store como los Servicios de Google Play.
Esto tiene una consecuencia práctica que conviene entender antes de seguir: si buscas cómo actualizar la Play Store, lo más probable es que ya la tengas actualizada. El mecanismo funciona bien la inmensa mayoría de las veces y trabaja en silencio. Lo que suele haber detrás de la búsqueda no es una versión vieja, sino un síntoma: la tienda va lenta, se cierra, no descarga nada o muestra un error, y actualizarla parece la solución evidente. Casi nunca lo es.
Hay además una diferencia que Google marca de forma explícita y que conviene tener clara. Los Servicios de Google Play son otra cosa distinta de la aplicación Google Play Store, aunque los nombres se parezcan. Los Servicios son la capa que permite a las demás apps usar mapas, notificaciones, pagos o inicio de sesión con tu cuenta. La tienda es la app con la que descargas. Se actualizan por separado, ambos de forma automática, y cuando algo falla en Android es habitual que el culpable sean los Servicios y no la tienda.
Aunque el proceso sea automático, la tienda incluye una acción para lanzar la comprobación en el momento. No descarga nada por sí misma: le pide al sistema que mire si hay una versión pendiente y, si la hay, la instala en unos minutos. La ruta oficial, según la ayuda de Google Play, es esta:
El mensaje que verás es uno de dos. Si estás al día, la tienda te lo dice y no hay nada más que hacer. Si hay una versión pendiente, te avisa de que se descargará e instalará automáticamente pasados unos minutos. No hay barra de progreso ni notificación al terminar, así que la única forma de confirmarlo es salir de la app, esperar un rato y volver a entrar en la misma pantalla para ver si el número ha cambiado.
Ese silencio desconcierta a mucha gente y explica buena parte de las guías que circulan por ahí prometiendo métodos alternativos. No hay nada que reparar: la tienda está diseñada para que no tengas que vigilarla. Es el mismo criterio con el que funciona la actualización automática de las aplicaciones instaladas, solo que aplicado a la propia tienda y sin darte la opción de desactivarlo.
La versión aparece en esa misma pantalla, en Ajustes, Información, Versión de Play Store. Es una cadena larga: un número principal, un guion con un par de dígitos y varios grupos entre corchetes. El número principal es el que identifica la generación de la tienda y el que sube cada pocas semanas; el resto identifica la compilación concreta que Google ha distribuido a tu dispositivo según su modelo, su arquitectura y su región.
Google no publica documentación que explique qué significa cada uno de esos grupos, así que cualquier desglose detallado que encuentres procede de deducciones de la comunidad, no del fabricante. Para lo que a ti te interesa, la cadena sirve para una sola cosa: comparar. Anota el número, fuerza la comprobación, espera y vuelve a mirar. Si ha cambiado, la actualización se ha instalado. Si no ha cambiado y el aviso dice que estás al día, tienes la última versión disponible para tu dispositivo, aunque un conocido con otro móvil tenga un número distinto.
Eso último pasa más de lo que parece. Google despliega las versiones de forma escalonada por lotes de dispositivos, no de golpe para todo el mundo. Que tu móvil vaya un par de números por detrás durante unas semanas es el funcionamiento normal del sistema, no un fallo.
Si has llegado hasta aquí porque la tienda no funciona, este es el apartado que te sirve. Los pasos que siguen son los que Google recomienda en su propia guía de solución de problemas de la aplicación Google Play Store, ordenados de menos a más invasivo. Conviene hacerlos en ese orden y comprobar después de cada uno, porque el primero resuelve la mayoría de los casos.
| Síntoma | Causa habitual | Qué hacer | Pierdes algo |
|---|---|---|---|
| La tienda se abre pero no descarga | Caché corrupta | Ajustes de Android, Aplicaciones, Google Play Store, Almacenamiento y caché, Borrar caché | Nada |
| La tienda se cierra sola o se queda en blanco | Datos de la app dañados | En la misma pantalla, Borrar almacenamiento | Preferencias y filtros de la tienda |
| Error de conexión con el servidor | Fecha y hora incorrectas | Ajustes, Sistema, Fecha y hora, activar el ajuste automático | Nada |
| La descarga se queda pendiente | Menos de 1 GB libre | Ajustes, Almacenamiento, liberar espacio | Lo que borres |
| Fallos intermitentes tras varios días encendido | Procesos del sistema en conflicto | Reiniciar el dispositivo | Nada |
| Nada de lo anterior funciona | Actualización de la tienda defectuosa | Desinstalar actualizaciones de Google Play Store y dejar que se reinstale sola | Vuelves a la versión de fábrica unos minutos |
Borrar la caché es, según la propia Google, la solución más habitual para los problemas de descarga, y no tiene ningún coste: no cierra tu sesión ni borra tus apps. Borrar el almacenamiento va un paso más allá y devuelve la tienda a su estado inicial, así que tendrás que aceptar de nuevo las condiciones y reconfigurar tus preferencias, pero tampoco toca tus aplicaciones instaladas ni tu cuenta.
Con los Servicios de Google Play conviene ser más prudente. Google los trata aparte y avisa de que borrar sus datos no es recomendable salvo que hayas agotado todo lo demás, porque afecta a bastantes aplicaciones a la vez. Si el problema persiste después de todo esto, merece la pena revisar por separado los casos en los que la Play Store no funciona y aquellos en los que la tienda abre pero no deja descargar aplicaciones, porque los síntomas se parecen y las causas no son las mismas.
Queda un último escenario, poco frecuente pero real: que el problema no esté en tu móvil. Si la tienda falla de golpe en varios dispositivos a la vez y a la misma hora, suele tratarse de una incidencia en los servidores de Google. Servicios de registro de caídas como Downdetector permiten confirmarlo en un minuto. En ese caso no hay nada que hacer salvo esperar.
Buena parte de las guías sobre este tema terminan proponiendo descargar un instalador de la tienda desde una web de terceros. Es un consejo que se copia de unas a otras y que no resiste el razonamiento más elemental.
La Play Store es la aplicación que gestiona las actualizaciones de todas las demás. Viene con el sistema, se actualiza a través del mismo canal que los servicios de Google y ese canal es el que decide qué compilación le toca a tu dispositivo. Un instalador descargado de fuera no puede darte nada que ese mecanismo no te vaya a entregar por su cuenta, normalmente antes: como mucho te adelanta unos días una versión que ibas a recibir igualmente. Y a cambio te expone a un problema nuevo, porque un paquete manipulado que se hace pasar por la tienda tiene acceso al punto exacto por el que entra todo el software de tu móvil.
Hay además un detalle técnico que suele pasarse por alto: sobre un dispositivo certificado, un instalador de fuera no sustituye a la tienda del sistema, porque la firma no coincide con la que el fabricante integró en la partición del sistema. En el mejor de los casos no ocurre nada. En el peor, dejas el dispositivo en un estado inconsistente que sí obliga a un restablecimiento de fábrica, que es justo lo que intentabas evitar.
Por eso en esta guía no encontrarás el nombre de ninguna tienda de APK de terceros ni un enlace a ellas, ni siquiera para advertir. El razonamiento se sostiene solo: la vía oficial es la única que te da la versión correcta para tu dispositivo, y es gratis, y ya está funcionando mientras lees esto.
Si lo que buscas es recibir las funciones nuevas antes que el resto, Google mantiene un programa beta público, y es la única forma legítima de adelantarse. Hoy ese programa no se gestiona desde la Play Store, sino desde los ajustes del propio Android, y cubre los servicios del sistema de Google en su conjunto.
La ruta es Ajustes de Android, tu perfil de Google, Todos los servicios, y dentro del bloque de privacidad y seguridad, Servicios del sistema. Ahí aparece la opción de unirte a la beta y, una vez dentro, la de salir de ella cuando quieras. Al salir, el dispositivo vuelve a la versión estable en la siguiente actualización.
Conviene tomárselo por lo que es: una beta. Las funciones llegan antes, pero también los fallos, y hablamos de la capa sobre la que se apoya el resto del sistema. Si el móvil es tu herramienta de trabajo, no compensa. Para el resto de actualizaciones del dispositivo, la vía sensata sigue siendo la de siempre: mantener al día el sistema Android desde los ajustes del fabricante.
Google no publica un calendario fijo, pero el ritmo observable es de una versión nueva cada pocas semanas, distribuida de forma escalonada por lotes de dispositivos. Eso significa que dos móviles distintos pueden tener números de versión diferentes durante varios días sin que ninguno de los dos tenga un problema. La distribución la decide Google según el modelo, la arquitectura y la región del dispositivo.
Suele ser por una de dos razones. La primera es que estés buscando en el sitio equivocado: la opción no está en el menú principal, sino dentro de Ajustes, en el apartado Información, y en algunas versiones ese apartado viene plegado y hay que tocarlo para desplegarlo. La segunda es que tu dispositivo tenga una versión antigua de la interfaz, en cuyo caso el apartado puede aparecer con otro nombre y mostrar solo el número de versión sin acción asociada.
No. Borrar la caché o el almacenamiento de la tienda no desinstala nada ni elimina tus compras, que están asociadas a tu cuenta de Google y no al dispositivo. Lo único que pierdes son las preferencias de la propia tienda: filtros de búsqueda, ajustes de descarga, controles parentales y la aceptación de las condiciones, que tendrás que volver a dar la primera vez que entres.
No de forma separada. En los Chromebooks compatibles con aplicaciones Android, la tienda llega y se mantiene al día junto con las actualizaciones del propio ChromeOS, así que basta con tener el sistema actualizado. Si la tienda no aparece en tu equipo, el motivo suele ser que ese modelo no admite aplicaciones Android, algo que depende del hardware y no tiene solución por software.
No, y no es una limitación que se pueda sortear. La tienda de Google está construida sobre componentes del sistema Android que no existen en iOS, así que no hay ninguna versión para dispositivos de Apple ni la va a haber. Lo que sí puedes hacer es descargar desde la App Store las aplicaciones de Google que te interesen, como Gmail, Drive, Fotos o Maps, que se publican ahí de forma oficial.
El principio es el mismo: la tienda se actualiza sola con los servicios del sistema y no hay que intervenir. Cambian los menús, porque la interfaz de televisión está pensada para mando a distancia y organiza los ajustes de otra manera, y cambia también el catálogo, que es más reducido que el de móvil. Si tu caso es ese, conviene revisar cómo funciona la Play Store en una smart TV, porque no todos los televisores la incluyen.
Ioan Carranza
Gracias, me fue muy útil este tutorial para actualizar la Play Store. Me daba muchos problemas y al final tiré de APK